La Menina Tejedora y el tejido como salvavidas
A veces la vida te cambia los planes de golpe y te hace parar a pensar qué estás haciendo y qué quieres hacer de verdad con tu tiempo. Si has pasado alguna vez por mi tienda en Alcalá de Henares o has entrado en la web, habrás visto un montón de ovillos, agujas y un ambiente muy tuyo.
Pero detrás de La Menina Tejedora no hay solo un negocio de lanas. Hay una historia muy personal que hoy me apetece compartir contigo. Quiero contarte por qué decidí dar este paso y de dónde viene el nombre de la tienda.
Llevaba en el mismo trabajo desde el año 2002. Tenía mi rutina y mi estabilidad. Pero en 2019 falleció mi madre de cáncer. Ese golpe hizo darme cuenta de muchas cosas. Por si fuera poco, solo once meses después me tocó a mí: me operaron de un cáncer de mama y, a los tres días, nos encerraron a todos en casa por el COVID.
El año que hizo replanteármelo todo
Pasé el resto de 2020 entre tratamientos y el confinamiento, dándole muchísimas vueltas a la cabeza. Así que en mayo de 2021 decidí apuntarme a un ERE en mi trabajo. Me lo aceptaron y fue ahí cuando la idea de montar la tienda empezó a rondarme en serio.
Tejer para no pensar: Tejeterapia
A mí me enseñó a tejer mi madre de pequeña, lo típico que se aprende en casa. Pero en 2018 lo retomé, descubrí las agujas circulares y ya no pude parar.
Cuando mi madre estuvo enferma, tejer me ayudó a pasar las horas a su lado en el hospital. Y cuando me enfermé yo, se convirtió en mi vía de escape. Mientras tenía las agujas en las manos, mi mente descansaba de todo lo que estaba viviendo. Creo que nunca he tejido tanto en mi vida como ese año; el tejido me salvó. Y me di cuenta de que quería crear un espacio para compartir eso con los demás.
¿Por qué «La Menina Tejedora»?
Cuando ya tenía claro que quería abrir la tienda, no encontraba el nombre. Fue mi amiga Sara la que me dijo: «Tiene que ser algo relacionado con una Menina».
A mi madre le encantaban las Meninas de Velázquez, coleccionaba sus figuras y todo lo que tuviera que ver con ellas. De hecho, cuando falleció, mi hija y yo nos hicimos un tatuaje juntas: una Menina con el Árbol de la Vida dentro de la falda, porque eran los dos símbolos que más le gustaban a ella.
En cuanto Sara lo dijo, lo vi claro. Llamar a la tienda La Menina Tejedora era la forma perfecta de que mi madre estuviera siempre presente en este proyecto. Estoy segurísima de que le habría encantado.
Mis fechas especiales:
✦ 9 de enero de 2023: Inauguré la tienda física.
✦ 29 de enero de 2026: Por fin estrené la web.
Del miedo a abrir las puertas
Emprender da un vértigo tremendo. Al principio, reconozco que el miedo me hizo ir muy despacio: me limitaba a mirar locales por internet y apenas visité alguno sin llegar a dar el paso. De hecho, pasé por delante de este mismo espacio en 2021, pero en ese momento aún no estaba preparada. Todo cambió en 2022.
Decidí que ya había esperado bastante y que era la hora de ponerme más en serio con mi sueño. Curiosamente, al volver de vacaciones, vi que el local seguía disponible, esperándome. Fui a verlo con otra mentalidad y, esta vez sí, sentí que era el momento. El destino estaba escrito: ese rincón había estado guardado para mí todo ese tiempo para convertirse en mi tienda y dar vida, por fin, a La Menina Tejedora.
Así que busqué proveedores, lo preparé y elegí mi número favorito para arrancar: el 9 de enero de 2023 abrí por fin la tienda.
Con la página web la cosa costó un poco más, ya que tuve bastantes problemas con las primeras personas que contraté para hacerla. Pero no me rendí, cambié de equipo y, usando mi otro número favorito, el 29 de enero de 2026 la inauguré oficialmente.
Esta es mi historia, pero esta es tu casa
Hoy en día, cada vez que se abre la puerta de la tienda en Alcalá o preparo un pedido que entra por la web, sé que todo este esfuerzo ha valido la pena.
La Menina Tejedora es mi historia de superación, pero sobre todo quiero que sea un refugio para ti. Un sitio donde encuentres tus lanas favoritas, pero también un rincón donde desconectar del mundo, relajarte y disfrutar de tus agujas.
¡Gracias por acompañarme y formar parte de este proyecto!